¿Cuáles son las habilidades motrices finas y gruesas en niños pequeños?

¿Cuáles son las habilidades motrices finas y gruesas en niños pequeños?

Las habilidades motrices o motoras son las que permiten los movimientos y las tareas que realizamos a diario.

Las habilidades motoras finas son aquellas que requieren un alto grado de control y precisión en los músculos pequeños de la mano. Ejemplos de habilidades motoras finas son el uso de un tenedor o duplicar llaves para abrir una puerta.

Las habilidades motoras gruesas utilizan los músculos grandes del cuerpo para permitir el equilibrio, la coordinación, el tiempo de reacción y la fuerza física para que podamos hacer movimientos más grandes, como caminar y saltar.

Finas o gruesas, las habilidades motrices permiten los movimientos que los niños necesitan para las tareas cotidianas, desde alimentarse hasta desplazarse de un lugar a otro.

¿Cuáles son las habilidades motrices finas y gruesas en niños pequeños?

Habilidades motoras finas

Los componentes de la motricidad fina incluyen la capacidad de agarrar y manipular objetos, utilizar ambas manos para una tarea y usar sólo el pulgar y un dedo para coger algo en lugar de toda la mano.

A continuación, se presentan algunos ejemplos de habilidades motoras finas que suelen darse en diferentes fases del desarrollo infantil.

  • Desde el nacimiento hasta los 3 meses: Utiliza los brazos para balancearse o “golpear” objetos, observa el movimiento de las manos y se las lleva a la boca
  • De 3 a 6 meses: Empieza a pasar objetos de una mano a otra, mantiene sus propias manos juntas, alcanza los juguetes con los dos brazos
  • De 6 a 9 meses: Empieza a agarrar y sostener objetos, como un biberón, aprieta y agarra objetos con los dedos.
  • De 9 a 12 meses: Empieza a mostrar preferencia por una mano sobre la otra, coloca objetos pequeños en un vaso o recipiente y pasa las páginas de un libro de una en una. Desarrolla el agarre de pinza (utilizando el dedo índice y el pulgar para agarrar objetos) y se alimenta con los dedos
  • De 12 a 18 meses: Construye una torre de dos bloques de altura, recoge objetos con una cuchara o una pala pequeña, da palmadas y se despide con las manos y garabatea con lápices de colores en un papel.
  • De 18 meses a 2 años: Empieza a sujetar un lápiz de colores con las yemas de los dedos y el pulgar, construye una torre de tres o cuatro bloques de altura y abre paquetes o envases.
  • 2 años de edad: Puede apilar una torre de bloques de nueve alturas, gira los pomos de las puertas, se lava las manos de forma autónoma y puede abrir y cerrar cremalleras grandes

Motricidad gruesa

La motricidad gruesa son movimientos que implican a grandes grupos musculares y suelen ser más amplios y enérgicos que la motricidad fina. Estos movimientos incluyen caminar, dar patadas, saltar y subir escaleras.

Algunos hitos de la motricidad gruesa también implican la coordinación ojo-mano, como lanzar o coger una pelota. A continuación, se presentan algunos ejemplos de habilidades motrices gruesas que suelen darse en diferentes fases del desarrollo infantil.

  • De 3 a 6 meses: Levanta los brazos y las piernas cuando se le coloca boca abajo, rueda sobre sí mismo y sostiene su propia cabeza cuando está sentado.
  • De 6 a 12 meses: Se arrastra y se impulsa a sí mismo desde una posición sentada hasta una posición de pie y se puede sentar sin ayuda.
  • 1 año:  Se sube a los muebles bajos, puede subir escaleras con ayuda, tira o empuja juguetes con ruedas y camina de la mano.
  • 2 años: Salta utilizando ambos pies simultáneamente, corre con las puntas de los pies y sube las escaleras sin barandilla.
  • 3 años: Monta en triciclo (utilizando los pedales) sin ayuda de un adulto, lanza una pelota hasta metro y medio de distancia.