La importancia de los ejercicios de motricidad a temprana edad

La importancia de los ejercicios de motricidad a temprana edad

Muchos padres se preocupan de que sus hijos aprendan ciertas cosas, como los colores, las letras y los números, pero se olvidan de que hay algo muy importante, que es lo que los niños deberían aprender en sus tempranas etapas de educación, se trata de la motricidad.

La motricidad es esencial para los niños en edad de preescolar, por ello además de la que puedan practicar en la escuela, es necesario que como padres se pueda reforzar el aprendizaje adquirido, y se trata de algo que les ayudará el resto de su vida.

 

La motricidad ayuda a muchas cosas

Cuando un niño adquiere motricidad, al mismo tiempo está desarrollando áreas importantes en su vida, como lo es el área del lenguaje y también el área cognitiva, así que se puede decir que la motricidad es de suma importancia en los niños de edad preescolar.

Es por ello que es responsabilidad de los padres velar porque sus hijos reciban ejercicios que eles ayude a desarrollar al máximo su motricidad, del mismo modo como los padres se preocupan porque sus hijos estén seguros en casa, y para ello contratan los servicios de cerrajeros de Zona Franca.

Por ello es tan importante que la educación preescolar sea de gran calidad, muchos padres piensan que no es importante, pero ya vemos que si lo es, es lo que hará que el niño desarrolle su máximo potencial, y si te preocupas por mantenerlo protegido en casa con la ayuda de los cerrajeros, también debes preocuparte por la educación que tus hijos reciben.

 

Dos tipos de motricidad

Cada niño tiene un ritmo de aprendizaje diferente, pero cuando un niño está en edad preescolar debe desarrollar dos tipos de motricidad a la vez, la motricidad fina y la gruesa, que en general se aprecia como tener autonomía sobre los movimientos del cuerpo, es a lo que motricidad se refiere.

En la motricidad fina los movimientos de los músculos son más precisos, como el agarrar un juguete con la mano, el poder colorear, la coordinación mano-ojo, y se debe trabajar, al principio un bebé no tiene bien desarrollada esta motricidad, pero poco a poco la aprende.

En cuanto a la motricidad gruesa, en esta los movimientos son mucho más amplios pero mucho más significativos, en general son lo que permiten que un niño pueda tener equilibrio, poder mover sus manos, brazos y pies, se trata de una motricidad vital para que el individuo sea independiente.

 

Algunos ejercicios importantes

Ejemplos de ejercicios que se puedan hacer para desarrollar la motricidad fina son amasar plastilina, colorear, punzar, rasgar, pegar, entre muchos otros, y para la motricidad gruesa los ejemplos son realizar recorridos sobre una línea, bailar, subir y bajar escaleras, señalar las partes del cuerpo, entre muchas otras.

Estos ejercicios aunque se aprenden en las guarderías y en el primer nivel de educación preescolar, es necesario reforzarlos en casa, y estar pendiente del desarrollo motriz de cada niño.